
Córdoba
Adiós a Karina
Miles de personas, entre amigos, familiares, autoridades e integrantes de los diferentes grupos laicales de Orizaba dieron el último adiós a Karina. Foto: Samuel Hernández/El Sol de Orizaba
El Sol de Córdoba
18 de junio de 2008
Mayra Figueiras HernándezOrizaba, Veracruz.- Miles de personas, entre amigos, familiares, autoridades e integrantes de los diferentes grupos laicales de Orizaba dieron el último adiós a Karina Reyes Luna en una celebración eucarística presidida en la catedral de Orizaba por Hipólito Reyes Larios, arzobispo de Xalapa. Durante la misma pidió a toda su familia que la recuerden con mucho cariño y profunda alegría que procede de Dios.Mencionó que la familia pasó seis días de intensa oración, de profundo sufrimiento, "pero la oración nos conecta inmediatamente con Dios, que nos hace entrar en su ambiente, en su medio y que a todos nos hace hermanos".Recordó que el nacimiento es una de las figuras que más se utilizan durante toda la vida y después de esta vida terrena. "Quisiera que pensaran ustedes en el día del nacimiento de Karina, después de los 9 meses de embarazo que siempre son una esperanza y gran alegría para el matrimonio y la familia. Nació con tanto gusto y entusiasmo, la tercera en la familia y que pensaban en cierto momento que iba a ser la última pero Dios dijo otra cosa".El bautismo, agregó, es un nuevo nacimiento, donde el Espíritu Santo engendra en el seno de la Santa Madre Iglesia a los hijos de Dios, ahí fue engendrada como hija predilecta que vive en Dios, lo que el Padre dice del bautismo de Jesús lo dice de cada uno de nosotros cuando somos bautizados.Subrayó que el nacimiento de Karina a la vida eterna "fue doloroso como todos los nacimientos, en este caso con un dolor especial con un sentido de injusticia a una persona inocente. Ella ha participado de esta manera violenta, ha vivido su pasión y ha nacido para la vida eterna. Tenemos la plena certeza de que Karina está a la derecha y estará completamente en ese lugar".Confió en que a quienes cometieron esta injusticia les llegará la justicia humana, "y la justicia divina también se va a dar".Enfatizó que así como confían en que Karina es un ángel en la presencia de Dios, una criatura que está en las manos de Dios, "le pedimos al Señor el perdón por nuestros pecados y también por el los de las personas que se dedican a hacer el mal".Y es que recordó que Cristo vino a este mundo por los pecadores, no son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos, Dios no vino a llamar a los justos sino a los pecadores y los pecadores no son sólo los malosos, todos somos pecadores.El padre Lino Larios, integrante de la familia, se unió a la pena de los padres de Karina y compartió con los presentes su reflexión. "¿Por qué suceden estas cosas?, ¿Por qué faltan el respeto a la vida?, ¿Por qué no amamos la vida?; he pensado como muchos lo han hecho, que en una sociedad abortiva no se respeta la vida, en algunos casos hasta por ley se puede sacrificar la vida de alguien, ¿cómo se va a respetar la vida?, esas cosas suceden por falta de respeto a la vida que nace, ojalá que amemos la vida entrañablemente porque la vida es hermosísima".Al término de la misa, el papá de Karina, Luis Reyes Larios, dijo que desde hace mucho tiempo pertenecen a los Cursillos de la Cristiandad y recordó que hace dos años viajaron a Mallorca, España, y ahí el presidente de ese movimiento les indicó que una de las formas de sentir el amor de Dios era a través de la amistad y hoy Karina fue un instrumento para entenderlo.Agregó que cuando estaban esperando que llegara el cuerpo de Karina del anfiteatro, en su interior le pidió a su hija Karina que le dijera a Cristo y a la Virgen que les mandara paz, "hemos sentido ese amor de Dios a través de la amistad de ustedes".Finalmente, los miles de fieles congregados aplaudieron por espacio de cinco minutos mientras salía el féretro del templo rumbo a Ciudad Mendoza, a donde fue sepultada
Adiós a Karina
Miles de personas, entre amigos, familiares, autoridades e integrantes de los diferentes grupos laicales de Orizaba dieron el último adiós a Karina. Foto: Samuel Hernández/El Sol de Orizaba
El Sol de Córdoba
18 de junio de 2008
Mayra Figueiras HernándezOrizaba, Veracruz.- Miles de personas, entre amigos, familiares, autoridades e integrantes de los diferentes grupos laicales de Orizaba dieron el último adiós a Karina Reyes Luna en una celebración eucarística presidida en la catedral de Orizaba por Hipólito Reyes Larios, arzobispo de Xalapa. Durante la misma pidió a toda su familia que la recuerden con mucho cariño y profunda alegría que procede de Dios.Mencionó que la familia pasó seis días de intensa oración, de profundo sufrimiento, "pero la oración nos conecta inmediatamente con Dios, que nos hace entrar en su ambiente, en su medio y que a todos nos hace hermanos".Recordó que el nacimiento es una de las figuras que más se utilizan durante toda la vida y después de esta vida terrena. "Quisiera que pensaran ustedes en el día del nacimiento de Karina, después de los 9 meses de embarazo que siempre son una esperanza y gran alegría para el matrimonio y la familia. Nació con tanto gusto y entusiasmo, la tercera en la familia y que pensaban en cierto momento que iba a ser la última pero Dios dijo otra cosa".El bautismo, agregó, es un nuevo nacimiento, donde el Espíritu Santo engendra en el seno de la Santa Madre Iglesia a los hijos de Dios, ahí fue engendrada como hija predilecta que vive en Dios, lo que el Padre dice del bautismo de Jesús lo dice de cada uno de nosotros cuando somos bautizados.Subrayó que el nacimiento de Karina a la vida eterna "fue doloroso como todos los nacimientos, en este caso con un dolor especial con un sentido de injusticia a una persona inocente. Ella ha participado de esta manera violenta, ha vivido su pasión y ha nacido para la vida eterna. Tenemos la plena certeza de que Karina está a la derecha y estará completamente en ese lugar".Confió en que a quienes cometieron esta injusticia les llegará la justicia humana, "y la justicia divina también se va a dar".Enfatizó que así como confían en que Karina es un ángel en la presencia de Dios, una criatura que está en las manos de Dios, "le pedimos al Señor el perdón por nuestros pecados y también por el los de las personas que se dedican a hacer el mal".Y es que recordó que Cristo vino a este mundo por los pecadores, no son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos, Dios no vino a llamar a los justos sino a los pecadores y los pecadores no son sólo los malosos, todos somos pecadores.El padre Lino Larios, integrante de la familia, se unió a la pena de los padres de Karina y compartió con los presentes su reflexión. "¿Por qué suceden estas cosas?, ¿Por qué faltan el respeto a la vida?, ¿Por qué no amamos la vida?; he pensado como muchos lo han hecho, que en una sociedad abortiva no se respeta la vida, en algunos casos hasta por ley se puede sacrificar la vida de alguien, ¿cómo se va a respetar la vida?, esas cosas suceden por falta de respeto a la vida que nace, ojalá que amemos la vida entrañablemente porque la vida es hermosísima".Al término de la misa, el papá de Karina, Luis Reyes Larios, dijo que desde hace mucho tiempo pertenecen a los Cursillos de la Cristiandad y recordó que hace dos años viajaron a Mallorca, España, y ahí el presidente de ese movimiento les indicó que una de las formas de sentir el amor de Dios era a través de la amistad y hoy Karina fue un instrumento para entenderlo.Agregó que cuando estaban esperando que llegara el cuerpo de Karina del anfiteatro, en su interior le pidió a su hija Karina que le dijera a Cristo y a la Virgen que les mandara paz, "hemos sentido ese amor de Dios a través de la amistad de ustedes".Finalmente, los miles de fieles congregados aplaudieron por espacio de cinco minutos mientras salía el féretro del templo rumbo a Ciudad Mendoza, a donde fue sepultada
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